A veces lo que esperas es peor si lo comparas con lo inesperado. La razón por la que nos aferramos a nuestras esperanzas es que lo que esperamos es lo que nos mantiene vivos, en pié, esperando.
Esperar es sólo el comienzo, lo inesperado es lo que cambia nuestras vidas.
1 comentario:
Agrego este blog a la lista de enlaces que hay en el mio. ¿Por qué no subes a menudo? Un beso :)
Publicar un comentario